jueves, 29 de marzo de 2012

Educación formal, informal y no formal

La educación como proceso humano y social que busca el perfeccionamiento de la persona humana y de la sociedad, puede llevarse a cabo de manera formal, informal y no formal. Es importante distinguir entre estos tres tipos de educación, sus diferencias y su importancia dado el rol que juegan dentro de la sociedad.
La educación formal es aquella que se lleva a cabo en todos los centros e instituciones educativas que forman parte del sistema formal de educación de una nación, que a su vez posee la característica de estar completamente estructurada y definida dentro de los objetivos y planes de gobierno. Este proceso de educación formal establece el estudio por cursos o niveles consecutivos que al final de cada período (que generalmente se estructura de manera anual) conllevan a una acreditación (otorgación de un diploma o certificado de aprobación).
La educación informal es aquella que se lleva a cabo de manera natural (intencionada o no intencionada) dentro de la sociedad a través de los procesos de interacción social en la familia, el trabajo, la comunidad, etc. Posee la característica de no ser estructurada ni estar sujeta a planes u objetivos formales de un sistema de educación, aunque implícitamente los miembros individuales y organizaciones de la sociedad persiguen la superación de la persona mediante la culturización (transmisión de la identidad cultural) y el fomento de valores de orden superior (transmisión de valores éticos y morales). Tampoco conduce este tipo de educación a una acreditación o certificación.
La educación no formal es aquella que generalmente es buscada por el individuo interesado a partir de la necesidad particular de superación o aprendizaje de una habilidad o capacidad (es intencional desde la perspectiva del educando), pero que no es provista por parte de las instituciones educativas que dependen del sistema de educación formal de una nación. Pueden o no representar una acreditación al final del proceso de educación, además de que generalmente no es tan estructurada como la educación formal (en algunos casos, puede carecer de una estructuración mínima).
Los tres procesos de educación son útiles en el desarrollo humano dentro de la comunidad, pues proveen de las capacidades que el individuo necesita para su desenvolvimiento en la sociedad; la didáctica juega igualmente un rol importante en estos tipos de educación, aunque es más obvia su relevancia dentro de la educación formal por el hecho de ser un proceso estructurado, bien organizado y avalado oficialmente a través del ministerio de educación de cada nación; más sin embargo, de una u otra forma la didáctica es aplicada de manera empírica o de forma natural (sin darnos cuenta casi siempre) en la educación informal dentro del núcleo familiar (por parte de los padres de familia), por los individuos que conforman el resto de la familia (parientes), y por las distintas organizaciones e individuos que conforman una comunidad.

Pedagogía y didáctica

La pedagogía es la ciencia cuyo objeto o razón de ser es el estudio de la educación. Pedagogía es una palabra de origen griego: “Paidagogós” cuyo significado viene de las raíces “Paidos” que significa –Niño-  y  “Gogia” que significa -Conducir-; por tanto en su origen esta palabra hacía referencia al esclavo que conducía a los niños a la escuela.

 La pedagogía como ciencia que estudia la educación, se apoya o nutre de otras ciencias o disciplinas como la psicología, la sociología, la antropología, la filosofía, etc., ya que por ser la educación un proceso que involucra a la persona y a la sociedad misma, es necesario que considere a todas las ciencias que igualmente inciden o tienen algún grado de interferencia en el desarrollo de éstos. No puede concebirse un proceso de educación sin tomar en cuenta aspectos de la psicología humana en las distintas etapas de la vida, así mismo, no puede concebirse la educación sin considerar los procesos de interacción humana en las relaciones de comunidad, etc.

La didáctica por su parte es el arte de enseñar, se preocupa por los métodos de enseñanza que deben llevarse a cabo dentro de la educación de forma tal que se asegure la efectividad en el aprendizaje de los educandos. Se diferencia de la pedagogía en el hecho que esta última se preocupa por el cómo llevar a cabo la acción educativa, es decir, cómo educar, en cambio la didáctica se preocupa por el cómo enseñar. De lo anterior se deduce que no es lo mismo educar que enseñar, pues la enseñanza es un proceso que se lleva a cabo dentro de la educación, por tanto, lo primero contiene a lo segundo.

La didáctica es la acción que el educador lleva a cabo para enseñar una disciplina, una ciencia, una rama de la ciencia, etc. para alcanzar los objetivos de la educación, proceso que implica el uso técnicas y recursos que facilitan el aprendizaje, dando forma a los recursos didácticos.
En conclusión, pedagogía y didáctica son dos conceptos que forman parte de la educación aunque no significan lo mismo. La pedagogía  responde a la pregunta de cómo educar, la didáctica responde a la pregunta de cómo enseñar; el proceso de educar es amplio y busca desarrollar y potenciar en el ser humano sus facultades superiores, en cambio la didáctica busca aplicar los métodos adecuados y utilizar los recursos necesarios para hacer efectivo el proceso de enseñanza.  

Educación: Su importancia para el desarrollo humano y social

La educación es un proceso humano y por ende social que busca el perfeccionamiento de la persona misma y la sociedad. Debe ser considerada como un proceso elemental en la vida del ser humano, pues profundiza en la interioridad de la persona buscando desarrollar sus potencialidades físicas, morales e intelectuales, desarrollando su inteligencia, el pensamiento, la memoria, el aprendizaje, la percepción,  la formación de hábitos, etc.

La educación acompaña la vida del ser humano desde su nacimiento y a lo largo de toda su existencia; es la sociedad misma a través de sus componentes sociales que la conforman la que contribuye en la educación del individuo, a través de la familia, de las escuelas y resto de instituciones educativas, así como de la comunidad misma.

La educación como fuerza impulsora del desarrollo y crecimiento humano y social, cumple un papel fundamental pues prepara, capacita y provee de las habilidades y competencias necesarias para que el individuo actúe conscientemente en el entorno social que se desenvuelve, de manera que pueda afrontar las circunstancias de la vida; la educación supera la simple instrucción que puede darse a una persona para que realice alguna actividad, va más allá hasta potenciar en la persona la búsqueda de su propia realización.

La educación juega un rol preponderante en el desarrollo humano y social pues provee el continuo mejoramiento de las capacidades intelectuales, potencia el fortalecimiento de la voluntad e incentiva las aspiraciones más trascendentales que el hombre y la mujer pueden tener, como son alcanzar la felicidad y acercarnos a un ser superior (DIOS).

Cabe hacernos entonces la pregunta de por qué vemos algunas situaciones en la sociedad que hacen parecer que no existe un proceso adecuado de educación, pues somos testigos de crisis social cuando vemos tanta violencia, criminalidad, desenfreno en las ansias de poder y de tener de algunas personas, violencia incluso al interior de la familia misma que es la base de la sociedad, etc.  Todo esto está ocurriendo por la pérdida del enfoque trascendental que la educación tiene, ya que se está viendo en muchos casos y desde muchos sectores de la sociedad, como un proceso meramente de instrucción, en el cual basta solamente con enseñar al individuo a hacer algo o proveerle de una capacidad para que pueda realizar una actividad sin considerar los otros aspectos formativos que a través de la educación se pueden alcanzar: desarrollo de la voluntad de la persona e inculcar aspiraciones de orden trascendental (búsqueda de la felicidad y de DIOS).